Nicolás Sanguinetti

Nació el 4 de abril de 1981, empujado por un viento patagónico terrible, y la apuesta de su padre con un amigo, acto que tuvo consecuencias en su juego competitivo y su personalidad jocosa. Tuvo una infancia enteramente feliz, cuya gran parte transcurrió en el club y en la playa de Pinamar. Su gran inocencia lo acompañó siempre, desde chico, cuando corrió cual toro hasta atravesar una capa que escondía una mesa, ‘in’conscientemente colocada por su hermano que emulaba los dibujitos animados. Considerado niño prodigio en el jardín de infantes, su fama se vio opacada por su mala conducta y sus dotes de playboy que hicieron que las chicas se agarrasen de los pelos por él. Eximio autodidacta, nunca le gustó estudiar pero se las ingenió para ganar el afecto de sus maestras, al igual que de sus vecinas por llevarles las bolsas del supermercado. Aprendió viendo construir y desarmar objetos, herencia paterna. Aprendió de insectos y mamíferos, herencia del Discovey channel. Su terquedad le impidió probar comidas, pero le permitió probar computadoras. Perseverante como pocos, nunca se levantó de la silla antes de conseguir su propósito. Amante del aire libre, jugó con los playmobils pero tirándolos en paracaídas desde un 10mo piso. Nunca escatimó energías ni para correr maratones ni para levantarse a traerle algo al que lo necesitara. Siempre rodeado de su familia, cosechó un puñado de amigos cuidadosamente seleccionados, a quienes otorga un valor especial.
En 1993 termina el primario y se va de viaje de egresados a Córdoba.
En 1999, después de que su ‘cabeza dura’ lo ayudara a sobrevivir a un accidente, lo que más recuerda de sus días de hospital son los bifecitos de ternera que le traían y los mimos de su familia.
En 2001 sube al 140 y proclama ‘uy! Qué calor que hace! Y cuánta gente! Mmm me parece que esa chica me está mirando’.
En 2003 sube al avión rumbo a España, por unos meses, junto a esa chica que conoció en 2001.
En 2008, después de 58 meses de aquel vuelo, subirá a otro avión, esta vez rumbo a Argentina, para decirle la chica, delante de todos, que quiere compartir con él el resto de su vida.